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Mitos sobre la Ouija


La ouija, también llamada “tablero”, o en lenguaje docto “vasografía” es un método de comunicación espiritista, evolución de la llamada “planchette”. Básicamente consta de una tabla en la que se dibujan las letras del alfabeto, los números del 0 al 9, las palabras “sí”, “no” y “adios” y opcionalmente algunos otros símbolos y dibujos, bien sean signos de puntuación o en algunos casos dibujos puramente ornamentales. Mientras en la planchette las letras y números se dibujan normalmente en semi arco, en la ouija suelen hacerse de forma circular con los números situados en el interior del círculo. La otra diferencia entre la planchette y la ouija es que en la primera se utiliza una plancha deslizante, con forma de punta de lanza mientras en la segunda el instrumento marcador es un vaso o copa puesto boca abajo, preferiblemente transparente para que puede verse a su través y todos los participantes en la sesión puedan leer la letra que se está marcando en cada momento.

Son instrumentos diseñados para mantener una aparente comunicación con supuestas entidades del más allá, seres descarnados o astrales y también, de forma muy extendida en los últimos tiempos, con supuestos seres extraterrestres.

Los mitos sobre la ouija empiezan desde la propia preparación para la sesión y abarcan todo lo relacionado con el método. Se pueden leer tantas cosas y tantos doctos libros sobre este tipo de prácticas que hay suficiente letra impresa como para marear y desconcertar a cualquiera, teniendo en cuenta además que la mayoría de estas doctas opiniones son contrarias, excluyentes e incongruentes entre sí. Los despropósitos en torno a la ouija empiezan por su propia definición: para mucha gente no es más que un simple “juego”, pudiéndose encontrar tableros y kits completos en las jugueterías. Es muy típico que en reuniones de amigos alguien diga lo de: “¿jugamos a la ouija?”. Lee el resto de esta entrada

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¿Cómo funciona la tabla ouija? ¿Por qué funciona una veces y otras no?


Hoy día, los parasicólogos: más criticos atribuyen el movimiento del vaso, en las sesiones de oui-ja, a automatismos musculares inconscientes: “Son movimientos automáticos, inconscientes, realizados por las personas que colocan los dedos sobre el vaso. Lo que el inconsciente piensa, sabe, imagina, supone, inventa… o adivina parapsicológicamente, lo manifiesta por movimientos inconscientes” (González Quevedo, 1977). Otros parapsicólogos, aún más racionalistas, consideran que el vaso es movido deliberadamente por alguien: “El fenómeno de la oui-ja en su versión de vasografía nunca ha existido, y el movimiento de la copa es una impostura de algún bromista” (Jordán Peña, 1991). Lee el resto de esta entrada